LA ORACIÓN NUESTRA MEJOR ARMA
- La Iglesia del Cambio

- 27 jun 2025
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Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
-Salmo 27:2
¿Cuantos hacemos de la oración, nuestra mejor arma? Cuantos estamos dispuestos a entregar en lo secreto de su presencia nuestros anhelos, necesidades y situaciones que aunque parezcan difíciles, sólo en Él estará la respuesta.
Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público (Mateo 6:6)
En 1 Samuel 1 encontramos una historia maravillosa de la respuesta efectiva de Dios, ante la oración de una mujer que derramó su corazón delante de Dios, al Único que podía ser la solución ante su necesidad. Esta mujer se llamaba Ana:
Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola, porque Jehová no le había concedido tener hijos.
(1 Samuel 1:6).
Ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza. (1 Samuel 1:10-11)
Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella.
Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía;
(1 Samuel 1:12-13a)
Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho.
(1 Samuel 1:17)
Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová.
(1 Samuel 1:20)
Aprendamos de Ana que aún teniendo grandes limitaciones no miró su condición: Busco a Dios, derramando su corazón, oro en lo secreto, hizo voto y lo cumplió y su oración fue escuchada.
Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros. (Efesios 3:20)
Gracias Padre por enseñarme a buscarte en oración y entender que tu Palabra ilumina mi camino y guía mis pasos, haciendo de la oración mi herramienta eficaz y poderosa para que tu me des la victoria, en el nombre de Jesús, Amén
Aunque un ejército acampe contra mí,No temerá mi corazón; Aunque contra mí se levante guerra, Yo estaré confiado.
-Salmo 27:3-4







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