LAZOS DE AMOR
- La Iglesia del Cambio

- 22 ago 2025
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Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.Juan 4:10
La historia del Evangelio del Señor con una mujer samaritana es un maravilloso ejemplo de su respuesta misericordiosa a quienes sufren. Cristo siempre se acerca con amor, incluso cuando no reconocemos su mano extendida.Aunque este encuentro pudo haber parecido accidental, fue una cita providencial con el Mesías. Cuando la mujer llegó al pozo, el Señor inició la conversación pidiendo agua, su acercamiento directo la sorprendió, y abrió la puerta para un diálogo que cambiaría su vida para siempre.El objetivo del Señor Jesús era ayudar a la mujer a reconocer su necesidad más importante, para que Él pudiera regalarle lo único que podría satisfacerla: LA SALVACIÓN Y EL PERDÓN DE SUS PECADOS. Ella había pasado su vida buscando amor y aceptación donde nunca lo encontró. El Señor le ofreció el agua viva del Espíritu Santo, lo único que saciaría su sed espiritual y emocional, atrayéndola a su presencia con LAZOS DE AMOR. Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. (Juan 4:14)Al igual que la mujer samaritana, a veces podemos estar tan decididos a satisfacer nuestras necesidades inmediatas, que no podemos ver la mano amorosa de Dios extendida hacia nosotros. Solo Cristo puede llenar por toda la eternidad nuestras almas vacías y satisfacer todas nuestras necesidades.¡Oh Señor Jehová! He aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti. (Jeremías 32:17)Este mundo está lleno de pozos o cisternas que prometen proporcionar amor, aceptación y autoestima, pero nunca satisfacen del todo. Cuando su alma esté vacía y el pozo se seque, busque a Cristo. El tiene una cita divina programada con usted, y saciará su sed con su Espíritu Santo, si se lo permiteJesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. (Juan 6:35)
Gracias amado Padre por ser esa fuente de agua viva, por atraerme con cuerdas de amor y lazos de ternura, por llenar cada vacío de mi corazón. En el nombre de Jesús. Amén.
El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua vivaJuan 7:38







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