top of page
Buscar

UNA VICTORIA ASEGURADA

Y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.-2 Cronicas 20:15

Que hermosas palabras de aliento, esperanza y victoria.Nuestro Padre conoce todas las circunstancias difíciles que a diario enfrentamos, y se esfuerza por hacernos entender a través de su Palabra que no estamos solos; que si bien somos nosotros los que tenemos que enfrentarnos a este mundo convulsionado.Él es quien lucha, y gana la guerra para hacernos ver su salvación. Por eso, nuevamente nos anima:No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros. (2 Crónicas 20:17)Es importante recordar en esta mañana, que la oración es un diálogo abierto, transparente profundo entre dos seres que se aman y confían plenamente el uno en el otro. Meditemos en que las palabras del Señor fueron la respuesta a una petición hecha de todo corazón;  por un hombre que estaba seguro en quien ponía su confianza y sería escuchado en un momento de gran necesidad, en una situación frente a la cual se sentía impotente, incapaz de sobrellevar la batalla, pero que finalmente sería vista La Gloria y el Poder de Dios.Entonces él tuvo temor; y Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá. Y se reunieron los de Judá para pedir socorro a Jehová; y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová. (2 Crónicas 20:3-4)Si nuestra oración como la del rey Josafat, está impregnada de la humildad que le hace postrarse rostro en tierra, reconocer su fragilidad, su limitación y descubrir que su debilidad llega a convertirse en su mas grande fortaleza, con absoluta certeza Dios responderá nuestra necesidad.Si mal viniere sobre nosotros, o espada de castigo, o pestilencia, o hambre, nos presentaremos delante de esta casa, y delante de ti (porque tu nombre está en esta casa), y a causa de nuestras tribulaciones clamaremos a ti, y tú nos oirás y salvarás. (2 Crónicas 20:9 )Recuerde: Los hombres que se arrodillan delante de Dios, siempre podrán permanecer de pie ante las adversidades.Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo.(1 Pedro 5:6)

¡Oh Dios nuestro! porque en nosotros no hay fuerza, no sabemos que hacer, hoy volvemos nuestros ojos a ti clamando tu poder y misericordia, en ti confiamos. En el nombre de tu hijo amado Jesús. Amén.

Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas,  y seréis prosperados. -2 Cronicas 20:20b



 
 
 

Comentarios


bottom of page